Italia: Una contribución sobre la sentencia de apelación por la Operación Scripta Manent

Recibido 01/12/2020 via malacoda.noblogs.org

Una contribución sobre la sentencia de apelación por la Operación Scripta Manent (Italia)

En este período distópico, hecho de pandemias, virus y medio mundo recluido en casa, la sentencia del Tribunal de Apelación de Turín por el juicio «Scripta manent» es simplemente una pieza más que se va a encajar en este rompecabezas represivo del nuevo veinteno. Una nueva sociedad, de aquellas que ellos les gusta llamar «2.0» en la cual, a través de un «Ministerio de la Verdad» revisitan, cambian constantemente y cotidianamente cualquier evento histórico para que pueda satisfacer los gustos y confirmar las tesis e ideas del «Gran Hermano». Un «Ministerio del Amor», formado por virólogos y especialistas en enfermedades infecciosas, más presente en los estudios de televisión y en las imprentas que en los hospitales, que está eliminando las relaciones sociales y sentimentales a través del terror que se inculca cotidianamente sobre los periódicos y la televisión; los mismos que están creando un nuevo lenguaje, o «Neo lengua», donde viene timbrada de «terrorismo» pero también de «negaciónismo o conspiraciónismo» (solo para reírse) cualquier forma de pensamiento diferente, contrario y opuesto. Y además, una «psicopolicia» formada por infames en la ventana o equipados con teléfonos móviles por la calle preparados a filmar todas nuestras acciones cotidianas, y un nuevo delito psicológico, el «psicodelito», que tiende a destruir incluso las relaciones familiares porque «si tu abuelo muere entérate que es culpa tuya que has ido a tomar una cerveza con lxs amigxs».

Podría seguir con lo que parece una historia («1984» de George Orwell) pero esto es suficiente para entender en qué contexto histórico llega una sentencia como «Scripta Manent», y desgraciadamente llegarán otras en los próximos meses.

No estaré aquí para desmontar las «pruebas graníticas» del fiscal (PM) porque simplemente, y afortunadamente, no hago su trabajo pero seguramente pienso que al «olvidadizo de Turín» no le importa absolutamente nada de tener razón sobre el hecho que nosotrxs somos o no individuos pertenecientes a la Federación Anarquista Informal. Lo que le interesa al fiscal es aquella de obtener en vía definitiva una condena de cadena perpetua a la Solidaridad y a la Complicidad Anarquista.

Ha obtenido las condenas a través de un juicio que no debería ni haber existido para nosotros, absueltos en primer grado por un retraso de apelación de tres días. Yo controlado con un troyano en mi computadora durante 6 años y a él ni siquiera han controlado su casilla de correo electrónico para ver si estaba presente, incluso en la papelera, la PEC que habría impugnado la demora. No estoy haciendo la victimización sino estoy contando lo que ha pasado, sobre todo lo estoy reprochando a un miserable que se jacta de haber luchado contra la ‘Ndrangheta[1] para luego utilizar los mismos métodos de falsificación de cartas y haber obtenido un proceso de apelación en nuestra contra gracias a sus «amistades y afinidades» que en la jerga mafiosa vienen definidos por los mismos magistrados como «recomendaciones». No es una casualidad que los mismos jueces hayan de hecho resaltado las verdaderas intenciones del fiscal, emitiendo una condena de 20 años para Alfredo y 16 años para Anna sin un fragmento de prueba por las acciones imputadas a los dos compañeros. Las otras condenas, que van desde 2 años y 6 meses para mí y Stefano Fosco para abajo, demuestran claramente el objetivo de los miserables de los cuales hablaba antes: aislar a lxs compañerxs detenidxs condenando a quien siempre se ha mostrado solidario y cómplice con ellxs, además de ser el enésimo ataque a la contrainformación.

Que quede claro que no me ha sorprendido para nada mi condena porque desde el primer día que he decidido, en el 2012, abrir el sitio RadioAzione y la radio, era muy consciente de lo que me iba a encontrar. Los varios sabotajes a la misma radio, como el corte de cables telefónicos, eran escuálidos mensajes y amenazas a los cuales siempre he respondido con una sonrisa en los labios porque en lugar de asustarme me demostraban cuánto le «mordía el culo» por aquello que escribía y decía. Además, metía en la red, a pesar de que la radio ya existía desde hacía unos meses, la pagina de RadioAzione después de la «Operación Ardire» en la cual venían arrestadxs lxs dos compañerxs Stefano Fosco y Elisa Di Bernardo «culpables» de hacer entre otras cosas contrainformación. Mientras tanto, además de los esbirros y los magistrados en la época, tenían que tener en cuenta a los que me indicaban a mí y a otrxs compañerxs que hacían contrainformación en la red como aquellxs que se hacían su anarquismo cómodamente desde su propio «dormitorio».

Siempre me he considerado ese chino sentado en la orilla del río y esperando que pasaran los cadáveres de los propios «enemigos», y os aseguro que los he visto y sigo viéndolos pasar a muchos… He sido muy consciente de aquello que iba a arriesgar haciendo ciertas declaraciones en la fase del proceso; Siempre lo he hecho escribiendo al singular. Entonces, lo peor ha sido sentirse decir que con mis palabras había metido en problemas, no a mis coacusados ​​que de verdad los estaban pasando y no por mis declaraciones, sino otras personas ni siquiera mencionadas en las actas. Pero esta es otra historia… La autorreferencialidad de algunos anarquistas que se sienten en el centro del agujero del culo del mundo pero que en verdad nunca han pasado por una… He seguido adelante, y seguiré andando adelante… Tal vez vuelva atrás para recuperar algo que me servirá para seguir delante de nuevo con más fuerza y ​​dando una respuesta a mí condena y a aquella de lxs demás compañerxs. Sobre todo tratando de hacer llegar todavía con mas voz toda mi SOLIDARIDAD Y COMPLICIDAD a lxs compañerxs detenidxs por nuestro y otros juicios.

Lo haré también volviendo a escribir, en particular modo, a Anna y Alfredo a los cuales no había escrito porque el «cartero había olvidado» mi dirección de casa, aparte de para facturas y otras roturas de cojones, y entonces para evitar que nuestra correspondencia terminara sobre la mesa de un miserable que le habría servido para alimentar la montaña de actas judiciarias. No les he escrito pero en mis pensamientos han caminado conmigo cotidianamente en estos años y continuaran a caminar conmigo hasta cuando no lo podrán hacer como individuos libres. Una miserable condena nunca me alejará de ellxs porque lo repetiré hasta la saciedad que son y siguen siendo mis compañerxs, hermano y hermana a los cuales siempre seré Solidario y Cómplice!

Así que a ti Sparagna[2] te digo «¡Nun te fruscià!» (Del napolitano «no te hagas ilusiones»).

¡Por la insurrección, por la anarquía!

Gioacchino Somma

Notas: [1] Mafia de Calabria; [2] Fiscal.

[Extraído de la traducción publicada en es-contrainfo.espiv.net].

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